Probablemente, ya has pensado en las ventajas e inconvenientes de la esterilización. Si no quieres más mascotas incluso tal vez ya la hayas castrado.

La esterilización se considera un procedimiento de cirugía mayor porque implica el uso de anestesia, puntos de sutura y tiempo de curación.

Por qué mi perro usa un cono

Los conos para perros, también conocidos como collares isabelinos, están pensados para mantener a su perro alejado de una herida, un picor en la piel, un medicamento tópico u otras lesiones. Esto incluye cualquier tipo de cirugía que implique una herida que esté al alcance del perro.

Cuando un perro siente picor, se siente sucio o tiene alguna herida, el comportamiento normal sería lamerse y rascarse con la boca. Cuando esto ocurre, los perros pueden empeorar la situación si se trata de puntos de sutura.

Si el perro se quita o daña alguna sutura, podría ser un desastre. Para evitarlo, tendrá que utilizar el cono hasta que la herida esté completamente curada y se hayan retirado los puntos. Por lo tanto, si su perro fue castrado, necesitará un cono.

Cuánto tiempo necesita un perro usar un cono después de la esterilización

En la mayoría de los casos de perros castrados necesitan un cono durante 10 a 14 días después de la cirugía. Esto se debe a que antes del día 10 su perro empezará a sentir picores que le resultarán agobiantes.

Retirar el collar isabelino antes de tiempo podría causar un retroceso en el proceso de curación y podría incluir también nuevos puntos de sutura.

Su perro intentará convencerle de que le quite el cono, no lo consienta. Nunca dude sobre el asunto de esta peculiar herramienta en el proceso de curación de su perro.

¿Puedo quitarle el cono para dormir?

Por supuesto que no, tu perro puede dormir perfectamente con el cono puesto. Solo tienes que darle un lugar cómodo para que descanse por su condición. Donde la herida no roce con nada.

¿Puedo quitarme el cono para comer o beber?

Absolutamente no, estos fueron diseñados para que los perros hagan su vida normal con mínimos cambios. Aunque al principio, su perro puede tener algunas dificultades para comer o beber, se acostumbrará.

Tal vez tenga que limpiarlo a veces porque puede ser salpicado por la saliva o la comida. Si lo mantienes limpio, reducirás los posibles picores.

¿Qué pasa si mi perro se niega a comer?

Bueno, aunque no es recomendable, puedes quitárselo únicamente para que coma. Solamente bajo un estricto control, incluso unos pocos minutos son suficientes para que tu perro se haga daño.

Una vez que le hayas quitado el cono para algo, es probable que tu perro empiece a intentar convencerte de que se lo quites para otras actividades. Debe negarse a hacerlo, es importante mantenerlo puesto, reduciendo así los posibles accidentes.

¿Puede mi perro salir a pasear después de la operación?

Al principio, necesita descansar. Cuando haya pasado una semana aproximadamente, se permiten paseos cortos, que incluso podrían ayudar. Al cabo de una semana desde la operación, los puntos de sutura empezarán a picar mucho. Distraer a su perro podría ayudar a sobrellevar esto. Obviamente, siempre con el cono puesto.

¿Puedo quitarle el cono después de quitarle los puntos?

Sí, y es posible que notes que tu perro empieza a lamerse la zona herida. Lamerse es normal en el proceso de curación.

Controla que el comportamiento no sea excesivo. Los lametones constantes y prolongados podrían conducir a la reapertura de la herida, sí como evitar la cicatrización o facilitar las infecciones. Si esto ocurre y no eres capaz de detenerlo, considera ponerle el cono de nuevo.

¿Es seguro dejar a mi perro solo en casa con un cono puesto?

Los collares isabelinos no están exentos de riesgos, nunca debes dejar a una mascota con uno puesto sola. Intenta llevar a tu perro contigo siempre que salgas. Si no tienes más remedio que salir, asegúrate de tener a alguien que lo controle.

Los riesgos de llevar un collar isabelino

Llevar conos ciertamente es incómodo para las mascotas, pero además de eso algunas investigaciones encontraron que:

  • El 60% de las mascotas tenía dificultades para beber.
  • El 68% no podía jugar.
  • El 25% experimentó lesiones relacionadas con el collar.
  • El 10% tenía otros problemas, como el aseo, dormir en una jaula y desplazarse en el interior.

Para evitar la mayoría de estos problemas, hay que seguir las indicaciones del veterinario.

Resumen

La relación riesgo-beneficio es clara. Aunque existen algunos posibles sustitutos del cono, ninguno se acerca a su eficacia. Para no deteriorar la calidad de vida de nuestro cachorro durante demasiado tiempo, debemos mantener el cono mientras sea necesario.

Retirarlo demasiado pronto podría llevarnos a ponérselo de nuevo, durante un periodo de tiempo similar, volviendo a pasar por la misma situación. Esperar siempre hasta que el veterinario indique que es seguro retirarlo.