A veces, los propietarios de perros tienen que enfrentarse a una de las decisiones más difíciles de su vida. Hay ocasiones en las que las mascotas padecen una enfermedad terminal y es necesario aplicarles la eutanasia. Si tu amigo peludo tiene la enfermedad de Cushing y te preguntas "¿cuándo sacrificar a un perro con la enfermedad de Cushing?" No te preocupes. ¡Aquí encontrarás toda la información que necesitas saber!

¿Qué es la enfermedad de Cushing?

La enfermedad de Cushing en los perros podría definirse como la enfermedad del exceso de cortisol. Lo que les ocurre a las mascotas que luchan contra esta patología es que su cuerpo segrega un exceso de esta hormona. A pesar de ser una enfermedad crónica y potencialmente mortal, el perro puede disfrutar de una buena calidad de vida con el tratamiento adecuado.

La enfermedad de Cushing afecta normalmente a caninos de más de seis años, por lo que puede asociarse a otros trastornos propios de la vejez, como problemas hepáticos o renales. Razas caninas como el caniche, el yorkshire, el maltés, el schnauzer, el pastor alemán y el labrador son propensas a padecer la enfermedad de Cushing

Esta afección se diagnostica mediante análisis de sangre y ecografías. Hay dos tipos de enfermedad de Cushing: la dependiente de la hipófisis y la dependiente de las glándulas suprarrenales.

Dependiente de la hipófisis

La enfermedad de Cushing dependiente de la hipófisis está causada por un tumor en la hipófisis, una glándula del tamaño de un guisante situada en la base del cerebro. Este tumor desencadena una sobreproducción de la hormona ACTH, que conduce a una sobreabundancia de cortisol en el cuerpo del cachorro.

Se estima que entre el 80 y el 85 por ciento de los perros con enfermedad de Cushing son dependientes de la hipófisis.

Dependiente de la glándula suprarrenal

La enfermedad de Cushing dependiente de las glándulas suprarrenales es el resultado de un tumor en las glándulas suprarrenales, que se encuentran encima del riñón. Este tumor provoca también una sobreproducción de cortisol. Este tipo de enfermedad de Cushing afecta aproximadamente al 20 por ciento de los perros con esta patología

Síntomas de la enfermedad de Cushing

La enfermedad de Cushing suele afectar a caninos de mediana y avanzada edad. Esta enfermedad progresa lentamente y los primeros síntomas no siempre son detectables.

Uno de los signos más evidentes de la enfermedad de Cushing en los perros es la pérdida de pelo de una forma muy peculiar. El pelo se pierde de manera simétrica (alopecia simétrica) en ambos lados del cuerpo. La cola del cachorro queda desprovista de pelo y, por su aspecto característico, se denomina "cola de rata". Esto suele ocurrir cuando la enfermedad está en una fase muy avanzada.

Los signos iniciales y más frecuentes son el aumento de la sed (polidipsia) y de la micción (poliuria), un apetito insaciable, un abdomen hinchado (distensión abdominal), debilidad o apatía y síntomas dermatológicos como alopecia y pérdida de grosor de la piel. Por otra parte, el perro puede estar débil y, por tanto, rehuir el ejercicio físico.

Si muestra estos síntomas o algunos de ellos, es aconsejable consultar rápidamente al veterinario.

Tratamiento de la enfermedad de Cushing

La hormona cortisol, que regula el sistema endocrino del perro, es la clave de este trastorno, ya que el exceso de producción de esta hormona lo provoca. Existen tratamientos que pueden ayudar a controlar los síntomas de esta patología. Sin embargo, para mantener este mal bajo control las mascotas necesitarán revisiones durante el resto de su vida.

El tratamiento de ambos tipos de enfermedad de Cushing se lleva a cabo con fármacos o con cirugía. El uso de medicamentos puede aliviar muchos de los síntomas de esta enfermedad, pero eso dependerá del cachorro y de la gravedad de la enfermedad.

En el caso de la cirugía, es necesaria cuando los tumores son demasiado grandes y cuando la medicación no es eficaz. No obstante, la cirugía no siempre es una forma exitosa de curar la enfermedad de Cushing.

¿Cuándo hay que sacrificar a un perro con la enfermedad de Cushing?

Aunque la enfermedad de Cushing es tratable, con frecuencia afectará a la calidad de vida de la mascota. Los caninos con esta patología pueden vivir varios años si reciben atención médica. No obstante, no existe una estimación concreta a la hora de sacrificar a una mascota con la enfermedad de Cushing. Depende de lo avanzada que esté esta dolencia y de cómo aguante el perro.

Algunos signos que indican que los propietarios deben pensar en la eutanasia son la pérdida de peso, el dolor, las dificultades respiratorias, la falta de sed y de apetito, entre otros.

Acabar con el mejor amigo del hombre es muy duro, pero a veces los dueños deben tomar esta decisión para acabar con el sufrimiento de su peludo. Todo el mundo quiere que sus mascotas sean eternas porque son nuestros compañeros de vida.

Si estás a punto de sacrificar a un perro con la enfermedad de Cushing, debes consultar a un veterinario para que te asesore un experto en la materia. No te sientas culpable por tomar esta decisión, la vida es cruel e injusta. Por eso, a veces los propietarios tienen que decidir sobre la vida de su mascota.