Los perros, al igual que cualquier ser vivo, necesitan tanto comida como agua para sobrevivir.

Por un motivo u otro, puede que tu mascota no quiera comer nada. No se preocupe: hasta 5 días es el tiempo que un perro puede pasar sin comer. No obstante, nunca deben llegar a este límite.

¿Cuánto tiempo puede estar un perro sin comer nada?

En primer lugar, nos gustaría señalar que los perros son bastante resistentes a la inanición. Es muy poco probable que mueran de inanición, a menos que hablemos de perros callejeros. Estas mascotas pueden incluso sobrevivir un mes sin comida.

El tiempo que un perro puede estar sin comer depende de su salud. En cuanto a los perros sanos, pueden dejar de comer sin problemas graves durante unos 5 días, incluso 10. Sin embargo, si no hay agua disponible, los signos de deshidratación aparecerán en 24 horas.

En el caso de los cachorros, su umbral de inanición es muy pequeño comparado con el de los perros mayores: sólo pueden pasar 12 horas sin comer. Debido a que aún no han desarrollado reservas de grasa y a que tienen un metabolismo rápido, los jóvenes sufrirán síntomas graves en sólo medio día.

En cuanto a los perros viejos, pueden sobrevivir como cualquier perro normal: de 3 a 5 días. Como son descendientes directos de los lobos, es natural que puedan soportar algunos días sin comer. Los problemas surgen cuando están enfermos, lo que suele ocurrir con las mascotas mayores.

El tiempo que un perro enfermo puede estar sin comer depende del tipo de enfermedad que sufra. Normalmente, los enfermos pueden pasar entre 2 y 3 días sin comer. Por desgracia, si el aparato digestivo está afectado, su mascota aguantará mucho menos.

Esto se debe a que el sistema digestivo es el encargado de obtener energía. Si no funciona bien, los perros no pueden obtener suficiente energía para mantener sus otros órganos. Si no comen mientras están en este estado, su condición se deteriorará rápidamente.

Por qué su perro no quiere comer

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Hay muchas razones por las que su perro no quiere comer: algunas de ellas pueden ser problemas leves, mientras que otras son indicios de una enfermedad grave. Es importante detectar cuál es el caso de tu perro antes de actuar.

Comedores quisquillosos

¿A alguien le gustaría comer todos los días la misma comida sin rechistar? Por supuesto que no: lo mismo ocurre con algunos perros.

Ciertas mascotas se aburren con sus comidas ordinarias y desean platos más extravagantes que las croquetas habituales que comen siempre. Como medida para contrarrestarlo, puede cambiar la dieta de su perro o añadir un complemento o aceite apetecible a su dieta habitual.

Problemas bucales

A los perros no les gusta comer cuando les duele hacerlo.

Los dientes sensibles, las úlceras bucales y la sequedad de boca suelen hacer que los perros eviten comer gracias a que la digestión es una experiencia incómoda. Comer menos, o no comer, se convierte entonces en un síntoma de un problema subyacente.

Por ejemplo, los dientes sensibles son por una mala higiene bucal, a menudo derivada de la placa. La uremia y otras infecciones bucales están causadas por una enfermedad renal. Por último, la sequedad bucal se produce cuando el perro está deshidratado a causa de lombrices intestinales o simplemente por una baja ingesta de agua.

Estrés y ansiedad

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El estrés y la ansiedad son motivos que no se deben descartar: los perros no comen mientras pasan por momentos difíciles.

Un trastorno común entre las mascotas únicas con un solo progenitor es la ansiedad por separación: su mascota intentará no dejarle marchar y estará bastante inquieta antes de que salga de casa. Esto, por supuesto, afecta a su alimentación. Ten en cuenta que ciertas razas son más propensas a ello.

Además, los nuevos hogares y las nuevas mascotas también causan mucho estrés a nuestros perros. Los entornos desconocidos hacen que los perros, y cualquier otro animal doméstico, se pongan más nerviosos e influyen mucho en su comportamiento. A cambio, comen mucho menos o incluso dejan de comer.

La salud psicológica de un perro debería ser una prioridad para cualquier propietario.

Malestar estomacal

No comer es un síntoma común de un malestar estomacal. Sin embargo, hay muchos agentes posibles detrás de un estómago irritado.

  • Dolor de estómago leve

De vez en cuando, sobre todo cuando se come una comida picante o pesada, el estómago de un perro se irrita. Comer menos o directamente no comer es una respuesta común a esto.

No se asuste. Se trata de una respuesta natural y, en ese caso, su perro comerá pronto tras superar la indigestión.

  • Sistema digestivo afectado

Se trata de una situación más grave y, si no se trata, puede provocar problemas que pongan en peligro la vida del perro.

El malestar estomacal es sólo uno de los muchos signos de un sistema digestivo afectado. Normalmente, las enfermedades como la insuficiencia renal, la insuficiencia hepática, la deshidratación, los parásitos intestinales el reflujo y las infecciones son los culpables.

Por ejemplo, los perros con reflujo ácido no comen porque saben que probablemente acabarán vomitando todo lo que coman. La misma lógica se aplica a los parásitos intestinales y a la insuficiencia renal.

Por desgracia, hay otros síntomas que notaremos durante una digestión problemática. La diarrea, el letargo, los vómitos, el olor acre o a pescado y la depresión son algunos de los síntomas más frecuentes.

Respuesta instintiva a la enfermedad

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Muchos de los patrones de comportamiento de los perros se remontan a los lobos, y uno de ellos es comer menos para superar la enfermedad.

Los animales tienden a comer menos cuando están enfermos, pero no porque estén tan enfermos que no puedan comer, sino para reubicar la energía hacia su sistema inmunológico.

Digerir la comida requiere energía del cuerpo, así que, en lugar de usar esa energía para procesar la comida, los perros la usan para recuperarse más rápido. Aunque es un buen mecanismo sobre el papel, hay un gran defecto en esto: si no se recupera, la salud de su mascota empeorará mucho más rápido.

¿Cómo puedo hacer que mi perro vuelva a comer?

En este caso, lo primero que tienes que hacer es incitar a tu perro a comer dándole su comida o golosina favorita.

Si no le interesa o se lo come a regañadientes para apaciguar a su dueño, entonces su perro tiene un problema de salud subyacente. Si este es el caso, tendrá que llevar a su mascota al veterinario.

En cualquier caso, si se lo come como siempre, el culpable es un problema menor. En general, el método más eficaz para hacer que su perro vuelva a comer es cambiar su dieta por una comida más fácil de digerir. Las opciones viables serían croquetas húmedas, golosinas blandas y comida enlatada para perros.