Los perros que se pelean entre sí no lo hacen exclusivamente para hacer daño, sino para ejercer dominio. Pueden competir por el control de algunos recursos como la comida, los juguetes o la atención. Aún así, es necesario estar atento; un perro que muerde una vez, puede hacerlo una segunda vez

El castigo físico no solucionará el problema, pero mostrar la desaprobación de este comportamiento es importante. Decir un "no" o "perro malo" con firmeza puede ser una herramienta útil.

La disciplina, por otro lado, es la forma de cortar este comportamiento. Establecer el orden y mostrar a sus perros que usted es el que manda y nadie más.

Cómo disciplinar a un perro después de una pelea paso a paso

Con estos 5 pasos aprenderás cómo detener una pelea y cómo disciplinar a un perro después de la misma.

Paso 1: Detener la pelea

Cortar la pelea es la prioridad, para ello tendrás que utilizar recursos externos. Un cubo de agua fría o algunos ruidos agudos pueden ayudar.

Los gritos serán tomados como aprobación, ya que ellos lo entienden como "estoy enojado vamos a pelear". El castigo físico siempre empeorará las cosas. Jamás utilices este recurso.

Paso 2: Separarlos

Pon a los animales separados. Para esto puedes implementar un "rincón del perro malo", que puede ser una habitación donde vayan cuando se peleen. Mantenlos separados hasta que se hayan calmado visiblemente.

Si después de su confinamiento, intentan pelearse nuevamente, basta con ponerlos otra vez en el rincón del perro malo. Tienen que asociar el estar ahí con la desaprobación de sus actos.

Paso 3: Cortar la causa

Encuentra aquello por lo que estaban peleando y quítaselo. Si están peleando por tu atención, ignora a ambos. Tienen que entender que luchar por algo sólo hará que lo pierdan del todo. Esta acción debe ser vista por tus perros para que entiendan que eres el líder de la manada.

Paso 4: Poner orden

Para disciplinar a sus perros, tendrá que poner un orden estricto en su casa. Los perros confían en la coherencia, en los acontecimientos predecibles y programados, básicamente en una rutina. Si tienen algún tipo de certeza sobre el tiempo y la cantidad de algunos recursos, confiarán en ello y no se pelearán por más.

Por ejemplo, si se pelean por la comida, alimente a ambos a la misma hora del día, en habitaciones separadas, para ser precavido. Pasar el mismo tiempo con tus perros, como salir a pasear juntos, reducirá los celos entre ellos.

Paso 5: Aplicar la disciplina

Haz que la disciplina se aplique a otros aspectos de la vida de tus perros, por ejemplo, a la hora de jugar. No dejes que los juguetes queden en el suelo. Si indica los momentos en los que está permitido jugar, los perros le verán como la autoridad. Coger el juguete cuando se acabe ese tiempo desalentará las peleas por él.

Hacerlo a diario reforzará su autoridad y, de nuevo, ayudará a los perros a poner sus rutinas en la misma página que usted. Entendiendo así, que es inútil luchar por más.

¿Por qué no debes golpear a un perro después de una pelea?

Castigar físicamente sólo hará que aumente el sentimiento agresivo de su perro. Esperar que después del castigo su perro acepte a otros perros con los que expresó claramente sus intenciones de pelearse es un error. Sólo hará que su perro se enfade más por su presencia.

La desaprobación y las medidas disciplinarias corregirán este comportamiento. Para conseguir cambios permanentes, deben aplicarse a largo plazo.

Lo que nunca debes hacer durante una pelea de perros

Para evitar cualquier tipo de accidente, aquí hay algunas cosas que deberías pensar dos veces antes de hacer:

  • Nunca te pongas entre las peleas de los perros.
  • Nunca intentes separar a los perros que se pelean con tus manos.
  • Nunca agarre a un perro por la cola ni muerdas su oreja para apartarlo de la pelea.
  • Nunca mantengas tu cara cerca de una pelea de perros.

¿Pueden los perros ser rencorosos después de una pelea?

Los perros no guardan rencor, al menos mientras no haya humanos involucrados. En circunstancias normales o naturales, una pelea de perros puede ser por un recurso como la comida o el agua, o por el dominio. El que pierde la pelea, pierde el dominio o el recurso.

Los perros que se pelean para conseguir el estatus de líder, pueden volver a pelearse en diferentes ocasiones, pero siempre sería por dominio, nunca por rencor.

Los perros tienden a ser rencorosos cuando, tras una pelea, ambos son disciplinados de forma desigual. El que recibe la reprimenda leve verá como su "oponente" está siendo disciplinado más duramente. Se tomará esto como que usted está enfadado con él y, por extensión, también se enfadará con él.

Asegúrese de que ambos perros reciban los mismos castigos. Esto les mostrará que ninguno es "el débil" y que usted no está enfadado con ninguno de ellos en particular.