Eres responsable para siempre de lo que has domesticado.”

Antoine de Saint-Exupéry 

 

Motivada por el deseo de unir más a los hombres y los animales, me metí a estudiar biología en el año 2010. Hombres y animales siempre han convivido de diferentes maneras y justamente es esto lo que quería estudiar más a fondo. Rápidamente me di cuenta de que los perros son mi mayor pasión. 

 

Motivada por el deseo de unir más a los hombres y los animales, me metí a estudiar biología en el año 2010. Hombres y animales siempre han convivido de diferentes maneras y justamente es esto lo que quería estudiar más a fondo. Rápidamente me di cuenta de que los perros son mi mayor pasión.  

Perros siempre han sido parte de mi vida y quería aprender más sobre nuestra conexión con ellos y también sobre ellos como animales. Donde hay humanos, hay perros domésticos. Esta relación única que evoluciona constantemente me cautivó por completo y quise entender qué ocurrió durante el proceso de domesticación (tenerlo como animal de compañía) y qué es lo que caracteriza la relación entre perros y humanos hoy en día. Los humanos y los perros domésticos vienen de dos especies diferentes y, sin embargo, colaboramos y comunicamos entre nosotros y vivimos en espacios comunes. Así es como terminé en el ‘Wolf Science Center’- WSC en Austria (Centro de Investigación del Lobo) en 2014 Wolf Research Center (WSC).

Aquí realicé un estudio de cooperación con perros y lobos y obtuve unas impresiones fascinantes sobre sus comportamientos sociales y sus maneras de aprendizaje. Me impactó especialmente el trabajo de los entrenadores de perros y aunque disfrutaba haciendo mi proyecto, en seguida me di cuenta de que mi corazón latía por el trabajo directo con los animales. En vez de solo escribir sobre su comportamiento en mi análisis, quería tener contacto directo e interactuar con ellos. Me sentí muy inspirada por los entrenadores de perros y después de graduarme en biología del comportamiento, comencé a formarme como entrenadora de perros en 2017 y llevo trabajando desde 2019 como entrenadora de animales en el WSC

 

paciencia y la compasión son esenciales, así como el respeto mutuo y un toque de flexibilidad"

Los perros y los lobos me hicieron ver rápidamente que no solo basta con tener conocimientos teóricos sobre ellos, sino la paciencia y la compasión son esenciales, así como el respeto mutuo y un toque de flexibilidad. He aprendido mucho sobre ellos en los últimos años, pero aún más sobre mí misma. Por lo tanto, la convivencia con mis propios perros ha mejorado bastante. Tengo dos perros: Zazu (una mezcla de Husky y Pointer de 7 años) y Haida (un Sabueso Europeo de 13 años). Zazu, en particular, me ha hecho llegar a mis límites constantemente y a veces he estado al borde de volverme loca. Esto me demostró claramente que los métodos de entrenamiento convencionales no siempre funcionan. Sin embargo, mis perros son como mi "brújula" y estoy realmente convencida de que muchas personas sienten lo mismo o al menos podrían sentirlo algún día. A través de mis dos perros, estoy aprendiendo a ser más consciente y atenta conmigo misma y con los demás. Nadie me conoce tan bien como ellos. Actúan como un espejo cuando pierdo mi equilibrio interior y me ayudan a encontrarlo de nuevo

 

"Nuestros propios pensamientos, sentimientos, experiencias y la consecuencia de ellos contribuyen a nuestra interacción con los animales e influyen de manera considerable en su comportamiento (y viceversa).” 

 

dog's portrait

 

Pero ¿cómo puedo establecer una relación feliz y de armonía con mi perro? ¿Qué cosas debo saber, a qué factores debo prestar especial atención? Estas son exactamente las preguntas que me gustaría analizar de manera más profunda. Hay mucha literatura sobre perros y muchos métodos y programas de entrenamientos diferentes. Puede ser un verdadero reto encontrar tu propio camino auténtico con tu perro. Al menos así fue para mí. Pero ¿A caso no es justamente ese el objetivo? Puede que uno lo sepa todo sobre la expresión del perro, pero ¿cómo puedo saber exactamente por qué se comporta así como lo hace? ¿Qué aporto yo, como propietario, a su comportamiento? Cada uno de nosotros, humanos tanto como perros, tiene su propia personalidad. En la convivencia con un perro influyen muchas más cosas de lo que nos damos cuenta al principio. Nuestros propios pensamientos, sentimientos, experiencias y la consecuencia de ellos contribuyen a nuestra interacción con los animales e influyen de manera considerable en su comportamiento (y viceversa).  La interacción social no es solo un camino de ida, lo que damos recibimos de vuelta. Los humanos y los perros dependen el uno del otro. 

 

Entonces tomando conciencia de todo esto, junto con el conocimiento que lleva consigo, para mí esto representa un aspecto importante de la convivencia con los perros, que me encantaría compartir con los demás.  

Asimismo, no quiero dejar de lado mis experiencias personales como propietaria de perros y enfocarme principalmente en el encuentro con los perros a la altura de sus ojos. ¡Espero con ansias nuestro viaje juntos! 

Les deseo todo lo mejor, 

Corinna