Aunque es un tema triste, la eutanasia debe estar en la mente de los propietarios de perros. Acabar con el sufrimiento de su querida mascota es, a veces, la mejor opción.

El hecho de que su mascota sufra un fallo orgánico no significa que haya que ponerla a descansar. Existen tratamientos y cirugía para las enfermedades digestivas. La decisión de aplicar la eutanasia a su perro con insuficiencia renal depende de la eficacia del tratamiento.

¿Qué es la insuficiencia renal?

El riñón de un perro está situado justo debajo de las costillas. Su función es limpiar la sangre separando los residuos de la misma. Para conseguirlo, los riñones segregan agua para sacar los residuos desprendidos y almacenarlos en la vejiga.

Ahora bien, la enfermedad renal crónica se refiere a cualquier tipo de daño permanente que no permite que el riñón funcione como debería. Además, esta enfermedad tiene etapas: por ejemplo, si su perro es diagnosticado en una etapa temprana, puede vivir normalmente con una dieta estricta durante muchos años.

Sin embargo, las etapas finales, conocidas como enfermedad renal terminal (ESRD) o insuficiencia renal presentan síntomas mucho más graves. Se llama insuficiencia renal porque el órgano está tan dañado que no puede seguir el ritmo del cuerpo.

Como su cuerpo no puede depurar el flujo sanguíneo, su perro empezará a desarrollar problemas de circulación sanguínea. Además, tu mascota no podrá ingerir ciertos alimentos, líquidos y medicamentos, lo que provocará una gastroenteritis.

Síntomas de la insuficiencia renal

Dado que el riñón es un órgano clave, la insuficiencia renal provocará varios síntomas graves.

  • Encías pálidas y secas

Las encías son bastante sensibles a cualquier cambio en el cuerpo, por lo que unas encías pálidas y secas significan un problema de flujo sanguíneo o falta de agua. Su color original es el rosa, pero cuando el flujo sanguíneo se ve afectado, las encías pierden ese color y en su lugar muestran un color blanquecino.

A pesar de su aspecto, las encías pálidas no son perjudiciales en sí mismas. Sólo indican que los órganos de su perro no están recibiendo suficiente oxígeno y agua.

  • Diarrea

Siempre que el sistema digestivo sufre una enfermedad, está garantizada la aparición de diarrea.

El intestino delgado es el encargado de absorber el agua de los alimentos o líquidos. Cuando el intestino no puede hacer su trabajo, el agua se queda en las heces y da lugar a desechos acuosos.

  • Vómitos

Existen numerosas razones para que su perro vomite, y una de ellas es la insuficiencia renal.

Una vez más, cuando el sistema digestivo no puede soportar el consumo, su reacción será rechazarlo. Por desgracia, el vómito requiere mucha agua, lo que empeora el estado de tu perro: la falta de agua y el mal flujo sanguíneo van de la mano.

  • Depresión y letargo

Al igual que los humanos, los animales se deprimen cuando no pueden hacer o disfrutar de lo que solían hacer.

Gracias a que su cuerpo no procesa la energía lo suficientemente bien, los perros sólo pueden participar en unas pocas actividades. Por supuesto, esta desgana les baja el ánimo y los deprime.

Este síntoma es fácilmente identificable: la mayoría de las cosas o actividades que hacían feliz o emocionaban a su mascota sólo evocan una pequeña reacción.

  • Pérdida de apetito

Los perros enfermos tienden a comer menos para conservar la energía. Si a esto le añadimos los vómitos, tenemos una grave falta de apetito.

Los animales comen menos o no comen en absoluto cuando están enfermos: este hábito desplaza la energía necesaria para digerir los alimentos para solucionar el problema que se está produciendo. Para desgracia de nuestro perro, este es un intento inútil: La enfermedad renal terminal no puede curarse por medios naturales.

  • Aumento de la sed y la micción

Uno de los indicadores más notables de la insuficiencia renal es beber y orinar en exceso.

Los perros hacen todo lo posible para luchar contra la deshidratación durante la insuficiencia renal. Esto implica beber mucha agua, pero como no pueden digerir el agua correctamente, nuestras mascotas acaban orinando mucho también. Además, su orina tendrá un fuerte color amarillo, lo que significa que está llena de residuos.

  • Uremia: úlceras en la boca

La uremia, o envenenamiento urémico, es una condición que hace que el material de desecho viaje por el torrente sanguíneo.

Estos residuos peligrosos actúan como catalizadores y provocan úlceras en el tracto digestivo. Por tanto, no sólo la boca de su mascota está en peligro, sino también el esófago y cualquier otro órgano digestivo. Como resultado, comer es doloroso y, por tanto, indeseable para su perro.

Mi perro tiene estos síntomas. ¿Debo sacrificarlo?

Todavía no. Sí, estos son indicadores de insuficiencia renal, pero esto no significa que su perro vaya a sufrir siempre. Sin embargo, tenga en cuenta que significa que su tiempo se está reduciendo. Empieza a considerar cuándo debes aplicar la eutanasia.

Primero hay que agotar cualquier opción antes de decir adiós a nuestros queridos perros y observar su evolución.

Medicamentos y suplementos

La insuficiencia renal no es específicamente la principal culpable del síntoma de su perro: lo es la pérdida de minerales clave. Los niveles bajos de sodio y fósforo hacen que el flujo sanguíneo sea muy difícil de manejar para el cuerpo de su perro. Así nacen los problemas de presión arterial.

Para combatirlo, los veterinarios recetan suplementos y medicamentos para suplir esta falta de minerales. Esto no curará a su mascota, pero hará que la enfermedad renal terminal sea menos problemática.

Trasplante de riñón

A pesar de que desaconsejamos esta opción, sigue siendo una posibilidad viable para su perro.

El trasplante renal es una cirugía muy costosa y peligrosa: muchos perros no sobreviven más de un mes. Antes de la intervención, su mascota no debe tener ninguna otra enfermedad o dolencia infecciosa.

Tras la operación, los pacientes deben tomar medicamentos inmunosupresores para que su organismo no elimine el riñón extraño. Si el cuerpo lo rechaza, los síntomas de la insuficiencia renal aparecerán como si la operación nunca hubiera tenido lugar.

Sorprendentemente, este procedimiento ha sido probado para extender casi 11 años de vida, pero la tasa de mortalidad en tres meses es muy alta.

¿Cuándo debo aplicar la eutanasia a mi perro con problemas renales?

En los últimos días de tu perro, notarás que ya no puede oponer resistencia a su insuficiencia renal. Estará cansado todo el tiempo, no querrá comer ni beber y querrá descansar en soledad.

Después de haber probado todos los tratamientos, es hora de despedirse de su querido perro. Piensa en todos los problemas de los que estás salvando a tu mascota y céntrate en estar con ella en sus últimos momentos.

A veces, dejar ir es mejor que aferrarse a una vida dolorosa.