"¿Los árboles bonsái son venenosos para los perros?" es una pregunta que se hacen los propietarios de bonsáis antes de llevar un cachorro a casa. Los árboles bonsái deben evitarse cuando se tiene una mascota porque las toxinas les harán sentirse mal. La mayoría de estas plantas son venenosas para los perros y algunas pueden ser incluso mortales.

Los que comen árboles bonsái son propensos a experimentar desde secuelas leves hasta consecuencias graves. Estas pueden incluir vómitos, babeo, espuma en la boca, dolor abdominal, coma e incluso la muerte.

Los perros pueden ser muy juguetones y bastante destructivos a veces. Es probable que mastiquen cables, muerdan almohadas y hagan agujeros en el jardín. Las plantas y las flores no son una excepción a este comportamiento.

Si hay árboles bonsái en casa y una familia quiere llevar un cachorro, hay que averiguar cuáles son letales.

¿Qué son los árboles bonsái?

Los árboles bonsái pretenden ser una representación en miniatura de la naturaleza, normalmente plantados dentro de macetas o contenedores decorativos. Casi cualquier árbol puede cultivarse como bonsái, pero sólo algunos son preferidos por su adaptabilidad a la hora de la poda.

Bonsái es una palabra japonesa que significa "árbol en maceta". Además, este término procede originalmente de la palabra china "penjing". En chino, "pen" significa maceta y "jing" significa paisaje.

¿Qué árboles bonsái son venenosos para los perros?

Muchas de estas plantas pueden causar estragos en la salud de las mascotas. Los perros deben estar siempre alejados de ellas si ya están en casa La siguiente lista proporcionará a los propietarios la información necesaria sobre los árboles bonsái.

Azalea

Las azaleas son arbustos realmente espectaculares, con flores muy elegantes y brillantes. Esta planta, también llamada rododendro, es una de las más tóxicas para los cachorros. Las flores y las hojas son sus partes más peligrosas.

Los efectos adversos dependerán de la cantidad que haya ingerido la mascota. Una pequeña dosis provoca efectos alucinógenos en los perros.

Una dosis mayor provoca ardor, espuma en la boca, alteraciones del sistema nervioso central, debilidad muscular, trastornos gastrointestinales, hipertensión, dificultad para respirar, coma y muerte por asfixia.

Es imprescindible abstenerse de tener azaleas si ya hay un perro en casa.

Ficus

El ficus se caracteriza por sus hojas robustas y brillantes y sus troncos característicos. Esta planta es muy apreciada, ya que no sólo tiene una gran resistencia, sino también una impresionante capacidad de adaptación. Debido a estos rasgos, es ideal para los aficionados a los bonsáis.

El nivel de toxicidad es moderado. Es poco probable que el ficus sea mortal para los perros, pero puede causar erupciones y problemas gastrointestinales. Los síntomas más comunes tras el consumo de esta especie incluyen vómitos, dolor de estómago, letargo, diarrea, erupciones cutáneas y salivación bucal.

Jade

También llamado Crassula Ovata, el jade es uno de los árboles de bonsái más conocidos en todo el mundo. Sus hojas carnosas, su hábito similar al de los arbustos y su resistencia a la sequía es lo que los hace tan populares. Los perros se sienten atraídos por los jades debido a sus hojas carnosas.

El nivel de toxicidad en los animales domésticos va de bajo a moderado. Las consecuencias del consumo de esta planta pueden ser vómitos, depresión, irregularidades en el ritmo cardíaco y dolor abdominal, entre otras.

Aunque estas secuelas no parecen ser mortales, algunos profesionales creen que el jade puede causar problemas graves a largo plazo. Además, aún se desconocen algunas toxinas y efectos de esta planta.

Enebro japonés

También conocido como Juniperus procumbens, es también uno de los árboles de bonsái más populares de todo el planeta. El enebro japonés es un arbusto corto, resistente, de crecimiento lento y horizontal que puede alcanzar hasta 4 m de ancho y hasta 50 cm de alto.

Se estima que su toxicidad es baja para los animales domésticos. Aunque no son muy venenosos para los cachorros, estos bonsáis pueden ser peligrosos. Afortunadamente, el enebro japonés no matará a su perro ni le causará problemas de salud a largo plazo.

Normalmente, las reacciones del perro al comer esta planta son dolor de estómago, diarrea y vómitos.

Palmera de sagú

Las palmas de sagú son una de las plantas más letales para los perros. La cycas revolute es un bonsái con un tronco corto que parece una palmera y tiene hojas espinosas. Es muy delicada, tiene un origen asiático, y han ido ganando popularidad entre los propietarios de bonsáis.

Todas las partes de esta planta son extremadamente venenosas y son capaces de matar a las mascotas con facilidad. Lo que hace que la palma de sagú sea tremendamente tóxica es que afecta a los principales órganos del canino.

Los efectos secundarios incluyen insuficiencia hepática, dolor abdominal, babeo, vómitos, deshidratación extrema, coma y muerte.

Las tasas de supervivencia de los perros son realmente bajas cuando consumen esta planta y, por tanto, es imprescindible mantener a las mascotas alejadas de las plantas de sagú.

Otros Bonsáis

Hay toneladas de especies en relación con los árboles de bonsái, pero sólo se han mencionado las más modernas. Otras especies de árboles bonsái que pueden ser venenosas son el albaricoque, el boj, el olmo chino, la glicina, el té fukien, la dracaena gigante, el cotoneaster y el arce, entre otros.

Conclusión

Si estás deseando tener un perro y un árbol bonsái, lo mejor que puedes hacer es elegir sólo uno de ellos. Debido a la toxicidad de estas plantas, los perros no deben comerlas y no deben convivir en el interior con ellas.

Una familia puede tener tanto una mascota como un bonsái, pero no es recomendable. Los perros y los bonsáis deben vivir siempre separados. Si quiere arriesgarse a tener ambos, tendrá que ser un propietario muy cuidadoso y mantener a su perro alejado de las plantas en todo momento.