Los grandes daneses, como su propio nombre indica, son perros realmente grandes. Por eso, muchos propietarios piensan que pueden ser peligrosos con animales más pequeños, como los gatos. Entonces, ¿los gran daneses son buenos con los gatos? La realidad es que esta raza es muy amable y gentil, y con la presentación adecuada ambos animales pueden llevarse bien.

¿Los gran daneses son buenos con los gatos?

Como en muchas relaciones, el primer paso para lograr una buena química es una buena presentación. Presentar adecuadamente a un gran danés a un gato hará que ambos se acostumbren al otro, especialmente si son jóvenes. 

Esta raza de perro es muy curiosa y amable, pero a veces puede reaccionar de forma agresiva ante cosas desconocidas. Si ambos se llevan bien a primera vista, es muy probable que se evite cualquier tipo de ataque, fomentando una relación positiva.

Como presentar un gato adecuadamente a un gran danés

Existe la posibilidad de que a su Gran Danés le guste el gato, pero su mayor tamaño puede asustar al gatito cuando intente jugar con él. Lo más probable es que esto ocurra cuando el perrito es todavía un cachorro, ya que puede no haber desarrollado aún del todo sus habilidades sociales, siendo un poco imprudente.

Es fundamental dar al gatito un espacio para escapar o maniobrar para huir si no tiene ganas de jugar o está demasiado asustado por el tamaño del perro.

Los gatos son peculiares y necesitan más tiempo y paciencia que los perros para adaptarse a un nuevo miembro de la familia. Hay que asegurarse de que dispongan de muchos lugares en la casa para esconderse y refugiarse.

Si el gato es de los que viven dentro de casa, es importante vigilarlo de cerca cuando intente escaparse al exterior para evitar el estrés de estar cerca del nuevo perro.

Aunque el gran danés sea muy amable y cariñoso con el gato, eso no significa en absoluto que todos los gatos le devuelvan el cariño, al menos no a primera vista. Las personalidades de los gatos son muy variadas y mucho más complejas que las de los perros, por lo que puede costar más aceptarlo.

Cómo evitar conflictos

Los daneses pueden ser gigantes, pero eso no significa que puedan llegar a los lugares más altos de la casa, donde un gato con su flexibilidad puede esconderse. Optar por instalar puertas para mascotas alrededor de la casa y entre las habitaciones también puede resultar útil para evitar cualquier conflicto, especialmente durante la fase de primer encuentro.

Aunque el perro sea tranquilo y pacífico, un gato puede sentirse amenazado e intentar arañar al perro. Es imprescindible proporcionar un lugar seguro y protección a ambos hasta que se acostumbren el uno al otro. No dejarlos solos juntos, sobre todo los primeros meses, también es vital, aunque se lleven muy bien.

Vigilar a tu gran danés cada vez que jueguen juntos también es imprescindible. No son conscientes de su tamaño y fuerza, lo que puede provocar lesiones accidentales por jugar de forma brusca con el gato.

Cómo entrenar a su gran danés para que se comporte con los gatos

Siempre hay que tener en cuenta el tamaño y la fuerza de los daneses. Hay que adaptarlos al gato y hacerles saber que el felino no es un juguete pequeño ni una presa. Este es un proceso que puede durar semanas o meses, y debe tomarse muy en serio.

Los daneses son muy enérgicos y no se calman fácilmente. Un paseo por el parque antes de un encuentro planeado es una buena manera de asegurarse de que gastará mucha energía. Una vez que esté menos excitado y se sienta cansado, se puede sostener al gato en el aire y evitar el contacto directo.

Mantener la calma durante el proceso también es clave. Ambos animales pueden percibir los nervios que pueda sentir el propietario. Sujetar al gato y ayudar a ambos a mantener la calma con movimientos suaves y palabras es una parte necesaria para que se lleven bien. Si el gato se siente incómodo, hay que alejarlo.

Una vez que se sientan más cómodos y se acostumbren el uno al otro, ambos podrán colocarse juntos en superficies como el suelo o el sofá. Los propietarios nunca deben dejarlos solos en estas etapas, ya que los daneses podrían excitarse. Lo mismo ocurre con el gato, ya que puede sentirse abrumado y atacar al perro.

Otras razas que se llevan bien con los gatos

Junto con los daneses, hay otras razas juguetonas que pueden llevarse bien con los gatos, sin muchas complicaciones para el hogar.

Golden Retriever

Los Golden Retriever son conocidos por ser perros familiares muy adorables. Se llevan bien con los niños y son tolerantes con la mayoría de los animales domésticos. En algunos casos, incluso pueden ayudar a amamantar y a criar gatitos pequeños.

Siempre serán amables la mayor parte del tiempo y las posibilidades de hacer daño al gato son casi nulas. Aun así, la supervisión y la socialización durante las fases de encuentro son vitales.

Pug

A los carlinos les encanta dormir y acurrucarse, lo que convierte a los gatos en un compañero perfecto. También se llevan muy bien con los niños y los gatos debido a su amabilidad. Buscadores de atención, les encantará que un gato sea su compañero de juegos mientras su dueño está fuera.

Spaniels

Los spaniels son perros muy cariñosos y pacientes que adorarán a los gatos aunque se lleven algunos arañazos mientras juegan. Su temperamento dulce y tierno los convierte en una de las mejores parejas para un gato.

Beagle

Los beagles solían cazar en manada y suelen ser muy amables con las mascotas. Es probable que vean al gato como un miembro más de la manada con el que jugar y acurrucarse. Esta raza necesita mucha actividad física, por lo que es vital mantenerlos supervisados cuando juegan.

Conclusión

Aunque a menudo se reconoce que los gatos y los perros son enemigos que nunca pueden llevarse bien, lo cierto es que ambos pueden quererse. Así que la próxima vez que un propietario pregunte "¿son buenos los gran daneses con los gatos?", debe saber que con un adiestramiento adecuado pueden ser totalmente buenos el uno con el otro.