¿Por qué a mi perro le suena mucho la barriga?

Al igual que a los humanos, a los perros también les hace ruido la panza, ya que su aparato digestivo es muy similar. Son varios los órganos que facilitan la absorción de los nutrientes a través de movimientos peristálticos.

Muchas veces, estas contracciones son responsables de los ruidos que provienen de la barriga de tu mascota. En este caso, no hay que preocuparse. Son sonidos normales, tanto en el momento previo a la comida como así también cuando realizan la digestión.

Aunque, si de la panza de nuestro perro escuchamos muchos ruidos en otras oportunidades, fuera del horario de la comida, hay que prestarles mayor atención. Esto podría significar que presenta algún problema digestivo.

Antes de asustarnos, hay que descartar que solo sean gases o un cambio en la dieta normal que pueda haberlos afectado. Para ello, es importante conocer las causas que podrían hacer que a tu perro le suene mucho la barriga.

Los 5 motivos que hacen que suene la barriga de mi perro

Tiene hambre

No es habitual que el perro de una casa pase hambre, pero en caso de que hayas olvidado darle de comer, esta es la señal para que lo hagas ahora. Generalmente, estos sonidos son más comunes de escuchar por la mañana y antes de la cena.

Para evitar que pasen mucho tiempo sin alimento, es recomendable mantener el mismo horario de comida todos los días. De esta manera, se evitarían los ruidos por hambre y que coman desaforados.

Al comer con desesperación, nuestras mascotas se pueden atragantar o no lograr una buena masticación. Si esto ocurre, como la digestión comienza en la boca, todo el proceso puede afectarse, incrementando los ruidos de su panza.

Tiene gases

Otra causa por la que a tu perro le suenan las tripas puede deberse a que haya ingerido mucho aire al comer. Puede ocurrir cuando comen demasiado rápido o respiran de forma agitada mientras tragan.

Si notas esta actitud en tu mascota al comer, es posible que los ruidos provengan de los gases que se generaron por el aire extra que ingresó a su barriga.

Para disminuir este mal hábito que genera exceso de gases, habrá que disminuir las raciones de comida y aumentar su frecuencia. Además, el uso de platos altos evita que coman desaforadamente.

Por otro lado, también existen alimentos más propensos a generar gases. De modo que será necesario prestar atención al tipo de comida que se le administra o si hubo un cambio reciente en su dieta normal.

Tuvo cambios recientes en la alimentación

A veces, es necesario variar la alimentación de nuestro perro, ya sea porque crecieron y requieren otra dieta acorde o le diagnosticaron una enfermedad. Más allá del motivo, el proceso debe ser paulatino.

Si bien existen razas más sensibles que otras a la modificación de su dieta, en todos los casos hay que ir de a poco. Si los cambios son bruscos, pueden generar más ruidos en su barriga y hasta problemas digestivos graves como diarrea, gastritis y vómitos.

Probablemente, a tu perro le lleve un tiempo adaptarse a la comida porque tiene que ajustarse a digerir cosas diferentes. Por ello, se recomienda mezclar de a poco el nuevo alimento con el actual para acostumbrarlo, en un transcurso de al menos una semana.

Comió un objeto extraño

Es bueno que nuestros amigos perrunos sean curiosos y les encante explorar, ya que significa que están saludables. Pero se vuelve algo malo cuando se llevan a su boca objetos que no son comestibles o alimentos que están contraindicados.

Es por este motivo que se recomienda vigilarlos al salir de paseo para cuidar que no ingieran elementos que puedan hacerle daño a su barriga. Así como también, se deben quitar de su alcance los juguetes, utensilios y herramientas pequeñas que puedan tragarse dentro de la casa.

Si tu perro consumió algún objeto extraño, es importante que controles si puede expulsarlo naturalmente. En caso contrario, será necesaria una visita urgente al veterinario para que le realice un estudio y evalúe cómo extraerlo.

Tiene parásitos internos

Una de las respuestas a la pregunta de porqué a mi perro le suena mucho la barriga sin dudas puede ser la presencia de parásitos internos. Aunque debe estar acompañado de otros síntomas que ayuden a identificar si se trata de esta problemática.

Raras veces se distinguen lombrices blancas en los excrementos del perro a simple vista, por lo que será necesario tener en cuenta otros parámetros. Entre los síntomas de los parásitos intestinales se encuentran: tos, vómitos, diarrea, adelgazamiento y malestar general.

Otra característica típica que ayuda a identificar parásitos en un perro es que se vean panzones. De modo que si presenta muchos ruidos en la barriga y alguna de estos síntomas, habrá que consultar con un profesional para que lo medique adecuadamente.

Conclusión

Sin dudas un comportamiento extraño en tu mascota puede ser una alarma, pero esto no significa que todo lo “diferente” sea necesariamente malo. Así como al ser humano le puede sonar la panza constantemente, a un perro también. Mantente siempre alerta a las demás comportamientos y si ves algo anormal acude a un profesional.