A veces puede ocurrir un accidente y las mascotas se pierden. Por eso se aconseja mantener el collar puesto. Pero hay ocasiones en las que es perfectamente seguro quitárselo. Así que los propietarios de mascotas pueden pensar: ¿cuándo y por qué debo quitarle el collar a mi perro por la noche?

¿Debo quitarle el collar a mi perro por la noche?

Se aconseja mantenerlo todo el día, sobre todo cuando se sale o se viaja. Pero hay algunos momentos del día en los que se puede liberar al perrito.

Durante el tiempo de la jaula y la hora de dormir

Los collares, independientemente de su calidad, pueden provocar asfixia mientras el perro descansa. Por eso se aconseja quitárselo. También puede herirles mientras se rascan el cuello, provocando una fractura u otro tipo de herida en la pata.

El mejor momento para hacerlo es después de la última salida del orinal antes de acostarse. No sólo para el cachorro, sino también para los demás miembros de la familia, ya que su movimiento (como rascarse o sacudirse) puede producir algunos ruidos. En caso de que haya una puerta para perros en la casa, debe mantenerse encendida.

Durante el tiempo de juego

Cualquier tipo de collar debe quitarse también cuando estén jugando con otros perros. Los perros son enérgicos y les encanta jugar a lo loco con sus congéneres. Así que es mejor dejarles disfrutar de sus retozos, aunque en una zona cerrada y supervisada.

Si no lleva collar, se reducirá cualquier riesgo que pueda ocurrir accidentalmente, como atrapar el collar o la extremidad del otro perro. Hay muchos centros de acogida de mascotas que retiran los collares a los perros durante los juegos en grupo, mientras que otros, como los parques caninos, lo exigen como etiqueta de identificación.

¿Les gustan los collares a los perros?

Las mascotas reaccionan de forma diferente a sus collares, depende sobre todo del contexto en el que tengan que llevarlo. Si un perro es consciente de que puede salir de paseo, reaccionará con entusiasmo. Si el collar se utiliza para corregir su mal comportamiento, es posible que no le guste.

Además de estas dos reacciones claras, la mayoría de los perros son indiferentes a los collares. Las experiencias pasadas también pueden desempeñar un papel crucial en el hecho de que a un cachorro le guste o no su collar. Si el perro no está acostumbrado a llevar su collar en casa, lo asociará automáticamente con salir.

Por desgracia, existe la posibilidad de que el perro haya sufrido algún tipo de collar de descarga en el pasado. Cualquiera de estos dispositivos que provocan una sensación no deseada para el perro, inevitablemente hará que lo asocie a una experiencia negativa. No hace falta decir que estos collares no deben utilizarse en ningún caso.

Cualquier mala experiencia para un perro, como las sujeciones agresivas, las malas técnicas de adiestramiento y los collares que causan dolor, se redirigirán hacia el collar.

¿Cuándo debe llevar un cachorro un collar?

Los cachorros no tienen que llevar el collar hasta que puedan salir en público. Esto ocurre cuando están completamente vacunados, alrededor de las 12 semanas de edad.

Aunque no hay que sacarlos a la calle hasta que tengan la edad suficiente, no hay razón para no introducirles un collar. Sacarlos al jardín con un collar puede ayudarles a acostumbrarse a esta forma de caminar. Los veterinarios dicen que no hay problema en que los cachorros salgan al jardín, ya que los riesgos son casi nulos.

Su comportamiento extremadamente curioso durante el tiempo de exploración significa que es crucial vigilarlos en todo momento cuando están en el jardín. Los collares pueden atascarse en muchos lugares cuando el cachorro intenta olfatear y explorar su entorno.

¿Cómo de apretados deben estar los collares?

El parámetro más conocido para saber lo apretado que debe estar un collar es la "regla del pulgar". Los propietarios deberían poder introducir dos dedos entre el collar del perro y el cuerpo del cachorro. Si esto se hace sin demasiada presión, el collar está bien ajustado sin estar demasiado apretado.

Una vez que se comprueba que el collar no está lo suficientemente apretado, hay que hacer otra comprobación para asegurarse de que no está demasiado suelto. Los collares que no están bien ajustados pueden deslizarse fácilmente sobre la cabeza del perro, haciendo que se caiga.

Algunos problemas pueden presentarse en perros que tienen una cabeza pequeña y un cuerpo fornido o más grande, como los bóxers, por ejemplo. Los perros con sobrepeso también pueden presentar complicaciones, ya que su cuerpo y su cuello son más grandes, pero su cabeza tiene un tamaño normal o relativamente menor.

También es importante ajustar el collar del perro después de un corte de pelo. Los collares tienden a ser demasiado grandes y deben ajustarse para compensar el espacio perdido tras la eliminación del pelo. Lo mismo ocurre cuando el pelo vuelve a crecer, para evitar que vuelva a quedar demasiado apretado.

Uso de los collares de separación

Hay muchos tipos de collares, pero para aquellos propietarios que quieren que su perro siga llevando el collar todo el día, los collares de ruptura son la mejor opción. Estos dispositivos están diseñados para separarse si se presenta una situación peligrosa, antes de que su perro se ahogue o se estrangule.

Por ejemplo, si un cachorro se ve atrapado por su collar, un poco de fuerza al tirar desbloquea la hebilla, permitiendo que el perro se aleje sin ser ahogado. Siguen siendo lo suficientemente fuertes como para usarlos para pasear, por lo que no hay que preocuparse de que el perro se escape.

Se aconseja conseguir uno si hay varios perros en la casa, que juegan mucho juntos. Sus collares podrían enredarse o engancharse en algo. Las mantas u otros muebles también pueden enganchar el collar o las placas de un perro, por lo que los Break-away son una opción realmente viable para elegir.

Conclusión

La próxima vez que un propietario se pregunte "¿debo quitarle el collar a mi perro por la noche?", debe saber que es él quien debe decidir si le quita el collar cuando sea seguro hacerlo, o decide mantenerlo por si el perro puede escaparse o alejarse.

Sigue siendo aconsejable proporcionar al perro algo de tiempo libre, mejor espacio para respirar y comodidad al menos durante las noches.