¿Por qué llora mi chihuahua?

La mayoría de los perros se comunican con sus dueños a través del llanto y los gemidos, especialmente cuando son cachorros. Sin embargo, algunas razas lo hacen con más frecuencia que otras. Por eso es común ver a un chihuahua llorando.

Puede ser frustrante, e incluso agotador, escuchar a un chihuahua llorar durante un rato sin saber cómo calmarlo. En lugar de castigarlo, hay que saber qué quieren transmitir con ese sonido.

De antemano, hay que diferenciar si se trata de un chihuahua cachorro o adulto. En la mayoría de las razas, los recién nacidos necesitan un periodo de adaptación a su nuevo hogar. En cuanto a los segundos, los perros adultos podrán calmarse con un poco de cariño y atención de su familia.

Hay 6 razones comunes por las que los chihuahuas pueden llorar. Por ejemplo, su perro podría estar sufriendo alguna dolencia o podría tener una necesidad básica, como ir al baño. Es vital reconocer cuál es el principal culpable de su lloriqueo.

6 Razones comunes para que un chihuahua llore

  1. Necesidades básicas
  2. Enfermedad y dolor
  3. Ansiedad y frustración
  4. Miedo
  5. Malestar
  6. Búsqueda de atención

Necesidades básicas

Como cualquier perro, los chihuahuas requieren un espacio para hacer sus necesidades básicas. Se pondrán a llorar si quieren hacerlo. Por lo tanto, se recomienda salir a pasear después de 10 a 30 minutos después de comer.

A menudo, al ser perros que comen pequeñas cantidades, los chihuahuas tienen que comer de tres a cuatro veces al día. En la medida de lo posible, mantenga los mismos horarios para que su mascota no se desespere y comience a llorar de hambre.

Enfermedad y dolor

Normalmente, los perros con dolor crónico no lloran constantemente. Más bien, si han tenido un accidente, se quejarán de forma breve y aguda. Cuando se les toca, reaccionan de forma agresiva y pueden incluso intentar morder a su dueño. En estos casos, es importante hacer una visita al veterinario.

Para comprobar si hay dolor, hay que examinar todas las partes del cuerpo, empezando por las patas traseras, el vientre, la espalda, las patas delanteras y la cabeza. No es necesario apretar con fuerza. También puede tocar la nariz de su mascota para descartar si está seca, ya que es un síntoma de fiebre.

Los perros no muestran dolor como los humanos, así que presta atención a su lenguaje corporal.

Otra razón para llamar a un profesional está relacionada con la enfermedad. Por ejemplo, su chihuahua llora y adopta una actitud sumisa, pero no quiere comer ni tiene ganas de jugar. Estos son síntomas reveladores de un problema subyacente.

Ansiedad y frustración

Los chihuahuas son conocidos por ser una raza ansiosa y emocional. También están muy apegados a sus dueños, por lo que son propensos a la ansiedad por separación cuando se quedan solos.

Los ruidos fuertes, la presencia de extraños o incluso los niños pueden alterarlos, por lo que requieren una atención extra para ayudarles a calmarse. Cuando esto ocurre, el llanto puede ir acompañado de temblores y una postura tensa.

Afortunadamente, la ansiedad en los perros chihuahua se puede rebajar dando un largo paseo diario. Y, para evitar que se frustren durante el paseo, es fundamental utilizar una correa larga que les dé libertad de movimiento. Esto les permite socializar y olfatear lo que hay a su alrededor.

Así, su mascota volverá a casa cansada después de un paseo satisfactorio y sólo querrá comer y dormir para reponer energías.

Miedo

Aunque los chihuahuas no son perros asustadizos, y suelen enfrentarse a perros más grandes que ellos sin ser conscientes de su tamaño, tienen un miedo: la oscuridad.

La fobia a la oscuridad puede hacer que los chihuahuas lloren de ansiedad. De ahí que sea recomendable dejar las luces encendidas durante la noche para que duerman más tranquilos.

Incomodidad

Los chihuahuas son perros protectores y territoriales, por lo que las visitas no suelen ser bienvenidas. Mucho menos si invaden su cuenco de comida o el lugar donde duermen. Por ello, un chihuahua que llora, ladra o gruñe está expresando su malestar.

Esta reacción puede hacerles parecer malhumorados, pero en realidad es algo que hay que agradecer: están avisando a la gente para que se retire. Si su perro adopta esa actitud, puede ser una buena idea detener lo que lo está provocando.

Buscando atención

El llanto de un chihuahua no siempre es algo negativo. Esta raza es exigente y no le gusta pasar demasiado tiempo sola, pues de lo contrario se aburre. Por eso, estos perros utilizan el llanto para llamar la atención de sus dueños y ponerse a jugar.

Los chihuahuas son activos, así que lo mejor es programar una rutina diaria de paseos y juegos para evitar esos momentos de falta de entretenimiento. No obstante, no te preocupes de inmediato si empiezan a llorar cuando van con la correa: puede que lo hagan por alegría.

Si sólo era un llanto por aburrimiento, una vez que estén cansados, el comportamiento del chihuahua debería mejorar al instante.

¿Por qué los chihuahuas tienen lágrimas siempre?

Aunque es común que los humanos asocien las lágrimas con un sentimiento de tristeza, es muy diferente para los perros. El llanto físico de un chihuahua no se debe a la emoción, sino a que necesita proteger sus ojos. Esto es involuntario.

Al tener los ojos grandes, los chihuahuas necesitan las lágrimas para lubricar y limpiar la zona, lo que puede hacer que su cara se moje. En cualquier caso, si su perro tiene los ojos llorosos con demasiada frecuencia, puede ser el momento de buscar ayuda profesional.

Los chihuahuas suelen tener problemas oculares congénitos debido al tamaño de sus ojos. Por ello, es necesario limpiarles los ojos adecuadamente para evitar infecciones, glaucoma u otras enfermedades más graves.

Si los ojos de su perro están rojos e irritados y su mascota empieza a frotárselos con las patas, significa que tiene los ojos demasiado secos. En ese caso, podría estar sufriendo una infección, una alergia o la obstrucción de los conductos lagrimales.

Para evitar que los ojos del chihuahua enfermen, hay que limpiarlos a diario. Los expertos sugieren mantener el pelo alrededor de los ojos recortado para evitar la irritación y aclarar la zona con toallitas suaves que utilicen disolventes seguros para las mascotas.