Como padres de perros, todos hemos experimentado nuestra cuota de olores extraños procedentes de nuestras mascotas. Sin embargo, los olores a pescado siguen sorprendiéndonos.

Hay muchas razones por las que su perro puede oler a pescado. Afortunadamente, se trata de una reacción natural la mayoría de las veces. Sin embargo, es fundamental saber por qué ocurre esto para poder prevenirlo; a veces, un olor a pescado significa problemas de salud.

¿Por qué mi perro huele a pescado?

Las razones son muy variadas: desde un mecanismo de defensa ante una sorpresa hasta enfermedades digestivas. Si queremos eliminar el olor a pescado de nuestros perros, primero debemos saber por qué huelen así.

¿Es normal que mi perro segregue olores?

Totalmente. Los perros no huelen el ano de los demás sólo por diversión: es un medio de comunicación. Por eso, segregan ciertos olores desde sus glándulas anales, que son dos sacos que expulsan aceites apestosos.

Normalmente, los perros utilizan estos sacos para marcar el territorio con sus heces. Sin embargo, estos olores son apenas perceptibles para la nariz humana. Su gran sentido del olfato les permite captar hasta el más mínimo de los olores, por lo que un olor acre y a pescado es bastante anormal.

Accidentes malolientes

Cuando los perros están asustados, estresados o demasiado relajados, pierden el control de sus fluidos como si fueran cachorros de nuevo.

No sólo orinan, defecan y salivan más, sino que también producen más líquido de las glándulas anales. Como resultado, los sacos se llenan, lo que se conoce médicamente como sacculitis, y empiezan a irritarse y a picar.

Si ves que tu mascota se frota el trasero contra el suelo mientras huele, este es el motivo.

Infección del tracto urinario (ITU)

A pesar de su carácter asqueroso, la orina es realmente útil para los propietarios: su color y olor indican el estado de salud del sistema digestivo del perro.

A veces, las bacterias se apoderan del tracto urinario del perro (entre la uretra y el riñón) y provocan un brote de infección conocido como ITU. Como los anticuerpos luchan contra la infección, la orina será muy amarilla, incluso con sangre, y tendrá un fuerte olor.

Estómago irritado

Un malestar estomacal también puede ser la causa de un pis apestoso.

Los perros son muy propensos a contraer parásitos intestinales, por lo que no es raro que su orina y heces sean más desagradables. Sin embargo, ésta no es la única forma en que el estómago de tu mascota puede verse afectado.

Las dietas poco saludables, especialmente las comidas picantes, los cálculos en la vejiga, la insuficiencia renal, la incontinencia y la deshidratación son otras causas frecuentes. Todo lo que altere la forma en que los perros procesan la comida y el agua es probable que modifique su orina.

Enfermedad del saco anal

Este término se refiere a cualquier condición que haga más difícil la segregación de la grasa de las glándulas anales.

Las enfermedades del saco anal funcionan todas de la misma manera: hay una obstrucción no natural en las glándulas anales de su perro, lo que hace que se inflamen. Cuando este órgano está inflamado, la acumulación de sudor y heces dará lugar inevitablemente a una infección en el ano.

Si su perro padece una enfermedad del saco anal, usted o un profesional tendrá que drenar el exceso. Los síntomas más notorios son el frotamiento excesivo de las nalgas y la defecación dolorosa.

El caso de las hembras

A diferencia de los machos, las hembras son más propensas a emitir un olor a pescado.

Los genitales de las hembras están menos protegidos que los de los machos: sus paredes externas no son suficientes para repeler las bacterias extrañas. Esta bacteria se mezcla con la levadura natural ya presente en la vagina de la perra y desencadena un olor desagradable.

Cuando aparece el olor a pescado, significa que ya hay una infección. Esta infección debe tratarse inmediatamente; si no, la infección podría extenderse al útero o desarrollar una infección urinaria.

¿Por qué el aliento de mi perro huele a pescado?

Los perros tienen fama de tener mal aliento, pero el aliento a pescado es otra historia. Una mascota con boca que apesta a pescado suele ser un subproducto de cuestiones dentales, problemas digestivos o una dieta desequilibrada.

  • Problemas dentales

Las úlceras bucales y otras infecciones, la inflamación de las encías (gingivitis), las caries y la acumulación de sarro (cálculo) son una gran preocupación para los perros. Los animales con la boca afectada tendrán mal olor y comerán cada vez menos porque la masticación se vuelve dolorosa.

Además, la comida puede quedarse atascada en la boca, por lo que es importante controlar la higiene bucal de su perro con regularidad.

  • Problemas digestivos

Las enfermedades hepáticas y renales afectan en gran medida al aliento de su perro.

Por un lado, la disfunción renal hace que los residuos viajen por el torrente sanguíneo y el tracto digestivo de su perro. Hasta que el riñón vuelva a estar sano, la orina empezará a transpirar en la boca y las patas de su mascota.

Por otro lado, una enfermedad hepática empeora la forma en que el estómago digiere los alimentos. Como consecuencia, la bilis y el reflujo ácido, junto con los vómitos, la diarrea y el mal aliento, se convierten en problemas constantes.

Mientras padece una de estas enfermedades, su perro tendrá otros síntomas, como espuma en la boca y pérdida de apetito. Observe atentamente su comportamiento y su evolución.

  • Dietas desequilibradas

Como no todos los perros tienen las mismas necesidades, ciertas dietas son desequilibradas para ellos.

Los alimentos de mala calidad y la mala nutrición son los principales culpables de que el aliento huela a pescado. Las croquetas baratas de segunda mano contienen sustancias químicas que dificultan la digestión del perro. En consecuencia, su aliento acaba siendo desagradable.

En cuanto a la nutrición, no es ningún misterio que los seres vivos necesitan un aporte adecuado de vitaminas para mantenerse en forma. Las vitaminas B1, B2, B6 y B12 son imprescindibles para que el riñón funcione. Por lo tanto, si a tu perro le faltan minerales y vitaminas vitales, su aliento y su orina apestarán.

¿Cómo puedo eliminar el olor a pescado de mi perro?

Por desgracia, no hay muchas opciones disponibles para nosotros en este sentido.

En primer lugar, si este olor no es habitual, un baño debería solucionarlo. Por supuesto, esto es bajo la impresión de que las glándulas anales tuvieron una fuga inesperada. Es posible que quieras fregar esa zona en particular.

Si el olor es realmente frecuente, su mejor opción sería mejorar la comida de su perro a una calidad más fina. No sólo notará lo accesible que es ahora su mascota para su olfato, sino que su salud general también aumentará.

Cuando una dieta equilibrada no es suficiente, es el momento de confiar en los expertos. Los veterinarios diagnosticarán con precisión el estado de su mascota y la tratarán en consecuencia. Si estás preocupado, pásate por allí para asegurarte. Más vale prevenir que curar.