Antes de ser veterinario, primero estudié y luego enseñé economía y ciencias sociales. Aunque me interesaban mucho los campos de la economía y la sociología, mi trabajo no me satisfacía del todo.  Sentí la necesidad de redescubrir una conexión fuerte y cotidiana con la naturaleza y los animales, que caracterizó mi infancia.
Entonces decidí volver a estudiar para convertirme en veterinario: tras dos años de estudios universitarios de biología, entré en la Escuela Nacional de Veterinaria de Nantes en 2014 y me gradué en 2019. Desde entonces, trabajo en Francia con una clientela mixta (pequeños y grandes animales). En mi trabajo, me interesa especialmente el campo de la medicina interna canina.